Unas 800 millones de personas en el mundo y una de cada cuatro personas en España tiene estreñimiento y es el doble de frecuente en mujeres que en hombres. Sin embargo, casi 4 de cada 10 personas no consulta a su médico sobre su estreñimiento por vergüenza, mientras que sí lo hace cuando lleva muchos años con él y sufre sus complicaciones1.
Las principales consecuencias del estreñimiento que son el motivo de consulta al médico son las enfermedades anorrectales como las hemorroides, las fisuras anales y la salida del recto a través del ano. Te explicamos por qué aparecen las hemorroides y qué alternativas tienes para solucionarlas.
¿Por qué aparecen las hemorroides?
Las hemorroides en condiciones normales sirven para cerrar el ano de forma hermética y que no se escapen las heces ni los gases.
El problema es cuando las hemorroides aumentan de tamaño y se deslizan hacia afuera del ano. En realidad, las hemorroides se refieren a la enfermedad hemorroidal que se acompaña de síntomas1.
Factores de riesgo y síntomas
Los factores que aumentan las posibilidades de padecer la enfermedad hemorroidal son aquellos que aumentan la presión dentro del abdomen2:
- Embarazo
- Parto
- Esfuerzo a la hora de defecar
Estas causas favorecen que los vasos sanguíneos de las hemorroides se dilaten y que se puedan llegar a romper los ligamentos que los sostienen.
Los síntomas típicos de las hemorroides son2:
- Picor
- Sangrado (sangre roja brillante y fresca)
- Secreción de moco
- Salida de las hemorroides hacia el exterior del ano
Relación entre las hemorroides y el estreñimiento
El estreñimiento es el principal culpable de las hemorroides. Puede ser debido a un tránsito lento de los intestinos o a una incapacidad de abrir bien el ano a la hora de defecar (estreñimiento a nivel de suelo pélvico o defecación obstructiva)1,2.
Como resultado, el estreñimiento puede empeorar las hemorroides porque aumenta el esfuerzo que tienes que hacer cuando vas al baño.
¿Es recomendable tomar laxantes si tengo hemorroides?
Si el estreñimiento es un problema de salud recurrente, el primer paso es consultar a tu médico para que te ayude a averiguar su causa.
Los laxantes te servirán de ayuda en el estreñimiento crónico por una falta de propulsión del intestino. Mientras que, si el estreñimiento es debido a una dificultad para expulsar las heces o terminar de vaciar completamente el ano cuando vas al baño, la causa la tienes que buscar en el suelo pélvico y los laxantes no serán útiles.
Si el estreñimiento es una combinación de ambas causas y además se acompaña de dolor abdominal, entonces es posible que se trate de un síndrome de intestino irritable con estreñimiento.
Tipos de laxantes y sus efectos
En función de la composición y del tiempo que tardan en hacer efecto, existen 4 tipos de laxantes3,4:
- Laxantes formadores de masa: son los suplementos de fibra que aumentan el volumen de las heces (por ejemplo, las cutículas de las semillas de Plantago ovata son un tipo de este laxante). Notarás sus efectos al cabo de 2-3 días o incluso después de varias semanas. Para reducir el riesgo de hinchazón y gases, es mejor empezar con una dosis baja y aumentarla de forma gradual.
- Laxantes lubricantes: hacen que las heces estén más lubricadas y facilitan su desplazamiento por el tubo digestivo (por ejemplo, la parafina líquida). Los inconvenientes que presentan son que pueden irritarte el intestino y pueden interferir con la absorción de algunos nutrientes y medicamentos.
- Laxantes osmóticos: llevan agua del resto del cuerpo al intestino para ablandar las heces y facilitar su expulsión. Tardan unos 2-3 días en actuar. Algunos ejemplos de este tipo de laxantes son la lactulosa, el macrogol y el polietilenglicol. Un inconveniente de este tipo de laxantes es que pueden producir hinchazón, dolor de tripa, gases e incluso diarrea.
- Laxantes estimulantes: hacen que los intestinos se muevan mucho más rápido de lo habitual y las heces lleguen rápido hasta el recto para ser expulsadas. Tardan unas 6-12 horas en actuar. A pesar de que son unos laxantes mal tolerados por algunas personas, los laxantes naturales pertenecen a esta categoría y se venden en supermercados, herbolarios y tiendas online en forma de infusiones, sobres o comprimidos. Este grupo de laxantes incluye el bisacodilo, el sen y el picosulfato de sodio. Es habitual que el uso crónico de sen, cáscara sagrada, áloe y ruibarbo se acompañe de unas heces oscuras (condición benigna conocida como melanosis coli).
Alternativas a los laxantes para aliviar el estreñimiento
No todas las personas son candidatas para tomar laxantes por sus efectos adversos o porque se vuelven inmunes a ellos.
Las alternativas a los laxantes que cuentan con evidencia para mejorar el estreñimiento y prevenir las hemorroides son5,6:
- Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra: lo ideal es hacerlo de forma gradual para evitar que aparezca distensión abdominal y gases. Recuerda que es un mito que los plátanos estriñen. Si los consumes un poco verdes te aportarán almidón resistente que es un nutriente beneficioso para tu microbiota intestinal.
- Dormir bien por las noches: tener un buen descanso nocturno es clave para ajustar los ritmos circadianos de tu intestino y tener un tránsito intestinal regular cada día.
- Hacer más ejercicio físico: cuanto más te muevas, más se moverá tu intestino.
- Estimular el intestino grueso de manera no invasiva (tratamiento exo-peristáltico): es un masaje abdominal que se puede hacer de forma manual o con la ayuda de un dispositivo médico.
- Supositorios y enemas: actúan a nivel del recto y tardan en hacer su efecto unos 15-60 minutos.
Tratamiento complementario para las hemorroides
Si con las alternativas anteriores no mejoras, tu médico o farmacéutico te puede recomendar un medicamento con extracto de corteza de roble o flavonoides para reducir el dolor y la inflamación en la zona del ano que acompaña a las hemorroides. Por ejemplo, en forma de una crema para hemorroides o comprimidos para desinflamar las hemorroides.
Referencias bibliográficas
1Cuiñas K. Tripas en acción. 2023; Barcelona: Vergara (Penguin Random House Grupo Editorial).
2Manual MSD. Hemorroides. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/trastornos-anales-y-rectales/hemorroides (consulta 11 de marzo de 2025)
3National Health System. Laxatives. Disponible en: https://www.nhs.uk/conditions/laxatives/ (consulta 11 de marzo de 2025).
4Müller-Lissner SA, Kamm MA, Scarpignato C, et al. Myths and misconceptions about chronic constipation. Am J Gastroenterol. 2005; 100(1):232-242. doi: 10.1111/j.1572-0241.2005.40885.x.
5Singh P, Tuck C, Gibson PR, et al. The role of food in the treatment of bowel disorders: focus on irritable bowel syndrome and functional constipation. Am J Gastroenterol. 2022; 117(6):947-957. doi: 10.14309/ajg.0000000000001767.
6McClurg D, Booth L, Herrero-Fresneda I. Safety and efficacy of intermittent colonic exoperistalsis device to treat chronic constipation: a prospective multicentric clinical trial. Clin Transl Gastroenterol. 2020; 11(11):e00267. doi: 10.14309/ctg.0000000000000267.